Persépolis

Ya era el medio día y cogimos un taxi para dirigirnos a Naqsh-e Rostam que se ubica a 12 kilómetros de Persépolis. Naqsh-e Rostam es una necrópolis que contiene una serie de relieves tallados en roca, en el acantilado y son tanto de la época aqueménida como de la sasánida.

Naqsh-e Rostam es una pared rocosa que tiene talladas cuatro tumbas reales aqueménidas rupestres, cruciformes y con bajorrelieves. Aunque no existe ninguna inscripción que permita identificarlas con certeza, según las inscripciones que presenta, una de ellas, sería la tumba de Darío I y las otras tres, a ambos lados de la de Darío I, serían las de Jerjes I, Artajerjes I y Darío II.

En la montaña de detrás de Persépolis hay otras dos tumbas que pertenecen a Artajerjes II y Artajerjes III, además de una tumba inacabada que podría ser la de Arsés, o más seguramente de Darío III, el último rey de la dinastía aqueménida, que fue derrocado por Alejandro Magno.

En el mismo taxi nos dirigimos a Persépolis que, literalmente y como su proprio nombre indica es la Ciudad Persa ubicada a 70 kilómetros de Shiraz. Se edificó en el año 521 a.c por orden de Darío I.

Visitamos detenidamente esta joya arqueológica y Forough nos proporcionó muy buenas explicaciones a cerca de la historia de este lugar que es patrimonio de la humanidad desde el año 1979.

El gobierno iraní continua la ininterrumpida labor de conservación y estudio de la Ciudad Persa, Persépolis.

Después de esta visita volvimos a Shiraz, que sería nuestra última noche con Forough. Al día siguiente volaríamos a Teherán en un vuelo interno. La compra del vuelo la gestionamos directamente a través de Oriente Viajes mientras gestionábamos el proceso del visado. Pagamos un precio de 75 EUR por persona y volvamos a través de la compañía Mahan Air durante 1 hora y media recorriendo una distancia de casi 700 kilómetros si consideramos una línea recta.

Shiraz y Qalat

Es una ciudad localizada en el suroeste del país, capital de la provincia de Fars. Shiraz fue capital de Persia durante la dinastía Zand, que gobernó el sur y el centro del país. Se la conoce como la ciudad de la poesía, el vino, las rosas y las luciérnagas.

Tras 6 horas de viaje en autobús llegamos a la terminal de autobuses de Shiraz donde cogimos un taxi hasta nuestro próximo alojamiento, la casa de Forough y su familia.

Decidimos descansar unas horas antes de emprender una excursión y explorar el pueblo de Qalat. Forough había reservado un taxi con capacidad para 7 personas – en su casa también estaban otros viajeros –

Qalat es un pequeño entorno rural situado en una zona montañosa en medio de la naturaleza. No es lugar turístico, por lo que podrás disfrutar de su tranquilidad y ver las costumbres de su población local.

Realizamos un recorrido por sus bosques y cuando volvimos a bajar a la aldea de Qalat, estuvimos en la casa-museo de Ramin Baghi quién tocó diferentes instrumentos para nosotros y nos invitó a un rico té iraní.

Por la tarde fuimos al centro histórico de Shiraz y en primer lugar visitamos Vakil Bath, también llamado Vakil Hamman. Se trata de un antiguo baño público convertido en un interesante museo que cuenta con múltiples estatuas de cera. Las estatuas son tan reales que te harán adentrarte por completo en la vida persa, entender sus costumbres y sus ceremonias.

La siguiente visita tuvo lugar en la Mezquita Vakil. Construida entre 1751 y 1773, durante la dinastía Zand; sin embargo, fue restaurada en el siglo XIX durante la dinastía Qajar. El precio de la entrada de ambas maravillas Vakil es de 200k riales por persona.

Después visitamos el Bazaar Vakil donde puedes encontrar una infinidad de productos iraníes a precios económicos. Si os gustan las especias, no dejéis de comprarlas.

Antes del atardecer, Forough nos llevó a probar el típico helado iraní a base de noodles y zumo de limón. ¡Sí, noodles! A pesar de la extraña combinación, el sabor es bueno. ¡No dejéis de probarlo!

Otra visita recomendada es el Jardín de Eram que podría traducirse como el jardín del paraíso. Merece la pena adentrarse en este jardín persa y pasear por sus avenidas donde se hayan cipreses y rosales entre fuentes y estanques.

El día siguiente era viernes, día festivo en el mundo islámico. Nos levantamos muy temprano para poder visitar a primera hora la Mezquita Nasir-ol-Molk en Shiraz, también conocida como la Mezquita Rosa. El precio de la entrada fue de 200k riales por persona, como la mayor parte de los lugares turísticos y culturales del país.

Es recomendable visitarla a primera hora del día no sólo para evitar aglomeraciones, si no para poder hacer fotos con mucho encanto. El sol traspasa las vidrieras que tienen diferentes tonalidades de color rosa reflejando la geometría de las vidrieras en las paredes de la propia mezquita. ¡Es realmente impresionante!

En el patio de la Mezquita Nasir-ol-Molk se encuentra un estanque donde se refleja la foto de los minaretes y arcos de esta maravillosa arquitectura.

Como habíamos madrugado mucho para visitar la Mezquita Nasir-ol-Molk, no habíamos tenido tiempo para desayunar, por lo que Forough nos llevó a tomar un delicioso desayuno iraní en una de las casas tradicionales de la ciudad.

Posteriormente nos dirigimos a la tradicional e histórica Qavam House un lugar que también es conocido como Jardín Qavam o Narenjestan, debido a la abundancia de naranjos en su hermoso jardín. La casa Qavam es un museo abierto al público y que tan solo por la decoración de su interior, es una visita obligada. Cuenta con un elegante arte a base de estuco, pinturas tradiciones, trabajos de espejo, talla de piedra y madera.

Y el siguiente turno de visita fue para el Shah Cheragh lugar sagrado y que podría ser considerado como una especie de Meca para los chiítas de Irán.

Es un monumento funerario y una mezquita que alberga la tumba de los hermanos Ahmad y Muhammad, hijos de Mūsā al-Kādhim y hermanos de ‘Alī ar-Ridhā. Los dos se refugiaron en la ciudad durante la persecución abasí de los musulmanes chiítas.

Por motivos de seguridad tienes que dejar tu mochila, bolso o cámara de fotos en una consigna gratuita. Puedes entrar con tu teléfono móvil, aunque te harán encenderlo para comprobar que se trata realmente de un teléfono en funcionamiento.

Además de seguir y de respetar el código islámico de vestimenta que se exige en Irán, a las mujeres se les entregará una especie de chador, no necesariamente de color negro para que se cubran de cabeza a pies.

Las fotos con el teléfono móvil están totalmente permitidas y la entrada a este lugar sagrado incluye un guía que te explicará con todo detalle la historia del lugar en tu propio idioma.

Se puede visitar el interior de la mezquita, teniendo en cuenta que existen salas de rezo exclusivas para hombres y salas de rezo exclusivas para mujeres. Aprenderás cosas muy interesantes a cerca de las prácticas del islam. También puedes visitar sus mausoleos donde encontrarás a los iraníes en sus momentos de rezo y adoración.

El Shah Cheragh cuenta con un enorme patio o también podría llamarse explanada donde tienes múltiples fuentes de agua potable y fresca. Allí mismo encontrarás vasos desechables.

Isfahán

Es la capital de la provincia de Isfahán y la tercera ciudad más gran del país. Nuestro conductor nos dejó en este lugar, tal y como habíamos acordado con Sabz Pooshan Travel Agency.

Llegamos a la casa de Reza, que vivía junto a su familia y nos brindaron una cálida bienvenida en su amplio y cómodo apartamento. Reza nos proporcionó algunas referencias de los lugares más emblemáticos para visitar en Isfahán.

Ya casi adentrándose la noche visitamos la Plaza de Naqsh-e Yahán, también conocida como Plaza Real o Plaza del Imán Jomeini. Es la plaza más grande de Irán y también una de las más importantes del mundo.

Quedamos impresionados con las dimensiones y los detalles adyacentes a la puerta de la Gran Mezquita de Isfahán. Decidimos reservar la visita de su interior para el día siguiente por la mañana.

Continuamos nuestro paseo por el Bazaar de Isfahán, ubicado una calle de dos kilómetros abovedada y que une la ciudad vieja con la nueva. Es uno de los bazares más antiguos de Oriente Medio y del mundo.

Aunque al día siguiente volveríamos al Bazaar de Isfahán para realizar algunas compras, esa misma noche ya visitamos tiendas y compramos algunos souvenirs.

Por la mañana decidimos volver a la Plaza de Naqsh-e Yahán para visitarla detenidamente.

Empezamos visitando el Palacio de Alí Qapu por un precio de 200k riales, pudiendo coger también un audio-guía en inglés, español, persa, árabe o francés. El Palacio de Alí Qapu cuenta con 5 plantas y una gran terraza con muy buenas vistas de toda la Plaza de Naqsh-e Yahán junto a la Gran Mezquita de Isfahán y la Mezquita del Jeque Lotf Allah

La siguiente visita sería a la Mezquita del Jeque Lotf Allah o el oratorio del Shah. Está situada en la parte este de la Plaza de Naqsh-e Yahán y se trata de una de las mejores obras de la cultura iraní. Se puede visitar su impactante interior para ver con tus propios ojos una verdadera obra de arte. El precio de la entrada es de 200k riales, como la mayoría de otros lugares turísticos en Isfahán y generalmente en todo el país.

Aunque su exterior es una auténtica joya, salimos aún más impresionados tras ver el interior. Después nos dirigimos a la Gran Mezquita de Isfahán en la misma Plaza de Naqsh-e Yahán. Se puede visitar su interior siempre y cuando no coincida con las horas de oración. El precio es también de 200k riales.

Primeramente, te quedarás paralizado al mirar la construcción de la gran puerta principal. Su interior cuenta hermosas bóvedas que conectan el camino con un gran patio desde donde puedes ver cada uno de los detalles de la magnífica arquitectura persa-islámica de esta maravilla del mundo.

Definitivamente nuestro tour por el país persa nos estaba dejando cada vez más encantados e impresionados. Decidimos acercarnos hasta el Puente Khaju, siendo un puente urbano de arcos múltiples construido en dos niveles. Lástima que en el momento de nuestro viaje el río estuviese completamente seco.

Desde el Puente Khaju iniciamos un paseo hasta el siguiente puente Si-o-se Pol que en persa significa puente de los treinta y tres arcos.

Cuando empieza a atardecer el puente Si-o-se Pol se ilumina por completo y es muy habitual encontrar a jóvenes locales tocando algunos instrumentos, lo que hace que sea un momento realmente mágico y muy recomendable para finalizar el día en Isfahán.

Nuestro siguiente destino era la ciudad de Shiraz y aunque inicialmente habíamos previsto desplazarnos a primera hora de la mañana, sobre la marcha decidimos aprovechar el tiempo viajando durante la noche.

Teniendo en cuenta que Shiraz se ubica a prácticamente 500 kilómetros de Isfahán viajar durante la noche era una buena opción. Como mencioné anteriormente, los autobuses en Irán son clase VIP y sus precios son muy económicos.

Abyaneh y Natanz

Abyaneh

La siguiente parada tendría lugar en Abyaneh, siendo uno de los pueblos más antiguos de Irán y a su vez un sitio arqueológico que está ubicado en el distrito central de Natanz, perteneciente a la provincia de Isfahán.

El precio para acceder a este encantador entorno rural es de 100K riales. Abyaneh mantiene una serie de ceremonias y fiestas tradicionales. La vestimenta típica de la mujer es una bufanda larga blanca que cubre los hombros y el pecho e incorpora un patrón colorido, así como una falda hasta debajo de las rodillas. La vestimenta tradicional de Abyaneh se ha conservado hasta la actualidad.

Natanz

La ciudad de Natanz se ubica a 70 kilómetros al sureste de Kashan, perteneciente a la provincia de Isfahán. Natanz es popularmente conocida por la cercana instalación de energía nuclear ubicada a 30 kilómetros de la ciudad, así como por sus trabajos artesanos de cerámica.

En Natanz visitamos la mezquita de Sheikh Abdolsamad no muy conocida ya que Natanz no es un lugar demasiado turístico. La visita merece la pena, al menos realizar un recorrido por su exterior. Cuenta con una enorme puerta en color turquesa, acompañada de azulejos que recogen caligrafía islámica. Es una mezquita diferente a las que puedes encontrar en otras ciudades del país persa.

Mezquita Sheikh Abdolsamad

A escasos metros de la mezquita se hallan unos restos arqueológicos y que merece la pena detenerse unos minutos en este punto para observar los restos y realizar algunas fotografías.

Como mencioné, Natanz es una ciudad popular por su artesanía con la cerámica. Allí visitamos el taller de cerámica tradicional de Abbas Ebadi donde puedes comprar una variedad trabajos de este maestro a precios económicos.

Nuestra siguiente parada y destino dormitorio sería Isfahán.

Kashan

En la terminal de autobuses de Teherán compramos un billete directo a nuestro siguiente destino, Kashan.

Kashan es una ciudad perteneciente a la provincia de Isfahán ubicada a 244 kilómetros de la capital, Teherán.

El trayecto en autobús es muy agradable, ya que la mayoría de los autobuses en Irán son clase VIP. Son vehículos muy nuevos, con asientos muy cómodos que tienen respaldos reclinables y un reposa piernas. En todos los autobuses te darán una caja con snacks para degustar durante el viaje.

Mientras estás en el autobús es cuando empiezas a creerte que ya estás recorriendo el país persa.

Llegamos a Kashan y cogimos un taxi hasta el restaurante de la familia de Alí donde también se encontraba la siguiente casa donde nos alojaríamos.

Tras una cálida bienvenida con un té iraní, Alí nos proporcionó algunas recomendaciones para visitar la ciudad.

Nuestro recorrido por la tranquila Kashan empezó por adquirir un ticket combinado para visitar las casas tradicionales de Abbasi, Tabatabaei y el Hammam del Sultán Amir Ahmad por un precio de 25k tomanes – 7 EUR.

Las casas tradicionales fueron construidas en el siglo XVIII mientras que el Hammam data del siglo XVI.

Casa Tradicional Tabatabaei
Casa Tradicional Abbasi

Las cúpulas del techo del Hammam del Sultán Amir Ahmad llaman la atención y también es un lugar de interés para hacer algunas fotos. A través de las cúpulas con cristales verdosos entra el sol en el interior del Hammam. Así mismo servía como método de ventilación para airear los vapores generados en su interior.

Por la tarde decidimos adentrarnos en el Bazaar de Kashan para hacer algunas compras de productos típicos de Irán y descansar en el llamativo y conocido Caravanserai Khan Amin al-Dowleh Timche dentro del mismo Bazaar.

Al finalizar la tarde nos reunimos con Kimia y Alí para visitar un taller de cerámica tradicional a base de arcilla, localizado en la casa de una familia iraní. Allí nos permitieron practicar con la creación de piezas utilizando una rueda de alfarería. Después de recibir una completa explicación a cerca de la cerámica tradicional de Kashan pudimos comprar algún ejemplar a precios muy razonables.

Para el día siguiente contratamos un tour para 2 personas por un importe de 15 EUR a través de Sabz Pooshan Travel Agency. El tour incluía el Jardín de Fin, Abyaneh, Natanz y finalmente el desplazamiento hasta la ciudad de Isfahán, el que sería nuestro tercer lugar de alojamiento en Irán.

Jardín de Fin es un agradable jardín persa ubicado en las inmediaciones de Kashan. El coste de la visita es de 200k. Cuenta con un lugar donde puedes sentarte en sus alfombras y tomar un desayuno iraní a base de té y pan tradicional acompañado de queso y tomate.

Teherán

Llegada a Irán

Llegamos al aeropuerto de Imam Khomeini, el que está más retirado de la capital, Teherán.

Tras pasar los controles de pasaporte y validación de visados, acudimos directamente a una oficina de Exchange en el propio aeropuerto. Allí también encontraréis iraníes que tratan de cambiarte el dinero enseñándote unas tablas de cambio entre divisas. Personalmente no lo aconsejo, por lo que recomiendo cambiarlo directamente en una oficina.

El Rial es la moneda oficial de Irán, aunque el Tomán sigue siendo una moneda de cuenta para denominar cantidades de dinero. Normalmente los precios están marcados en tomanes (1.000 tomanes = 10.000 riales).

El siguiente paso fue comprar una tarjeta SIM iraní MCI con un total de 4GB para navegar por internet por un valor económico de no más de 3 EUR. Recordad que en Irán el acceso a la mayoría de las plataformas que utilizamos está censurado (Facebook, Spotify, YouTube…) Instagram y WhatsApp sí están disponibles, aunque la velocidad de las redes WiFi por lo general no es muy rápida. Definitivamente aconsejo utilizar una tarjeta iraní durante tu viaje.

Como el aeropuerto de Imam Khomeini se encontraba algo retirado de Teherán, optamos por instalar la aplicación Snapp, muy similar a Uber.

Es imprescindible tener una tarjeta SIM iraní para descargar y utilizar la aplicación. El uso es muy intuitivo, seleccionas la ubicación a donde tienes que ir y enseguida tendrás disponible un conductor. De esta forma también evitaréis variaciones o regateos de precio, así como una posible falta de entendimiento por cuestiones de idioma con el conductor.

Teherán

Teherán capital de la República Islámica de Irán situada al norte del país al pie de los Montes Alborz con cerca de 9 millones de habitantes hace que sea una de las ciudades más importantes del mundo islámico.

Llegamos a nuestro destino donde nos esperaba la encantadora Arefe con un desayuno y té iraní. Decidimos descansar un par de horas ya que el viaje había sido largo.

Nuestro recorrido por Teherán empezó con la visita de Torre Milad, siendo la torre más alta de Irán. Se ubica en el noroeste de la capital y mide 435 metros desde su base hasta la antena. El precio para visitar la torre es de 350k riales. Merece la pena visitarla, ya que tiene unas vistas increíbles de la enorme ciudad, a pesar de que la contaminación no deja ver con demasiada claridad las montañas que rodean la capital. En la parte superior podéis visitar un pequeño museo incluido en el precio de la entrada. También cuenta con un restaurante, pero en este caso no lo visitamos.

Desde Torre Milad nos desplazamos en taxi hasta el Grand Bazaar. Su longitud de más de 10 kilómetros se distribuye por corredores cada uno especializado en diferentes tipos de productos. Cuenta con varias entradas, siendo Sabze-Meydan la entrada principal.

Escapando de la caótica capital, por la noche decidimos visitar Darband, un encantador barrio dentro del área metropolitana de Teherán. El lugar se encuentra en medio de la naturaleza y es una visita obligatoria. No te arrepentirás de pasear entre sus caminos con árboles y pequeñas cascadas de agua que proviene de las montañas. Puedes escuchar el sonido del agua y respirar el aire puro mientras degustas una típica cena iraní sentado en las alfombras persas que componen sus hermosos restaurantes. Allí mismo tenéis lugares que recomiendo para probar el té iraní mientras fumáis una shisha.

Nuevamente dentro de la capital, visitamos la Torre Azadi que es el monumento más representativo de la ciudad de Teherán. Se trata de un emblema de la modernización del país haciendo homenaje a la libertad y dentro de la misma existe un pequeño museo y un mirador. En la explanada se haya una moderna fuente que por la noche tiene una iluminación espectacular.

Irán

La República Islámica de Irán se ubica en Oriente Medio y es conocida en occidente como Persia. Limita con Pakistán, Afganistán, Turkmenistán, Azerbaiyán, Armenia, Turquía e Irak.

Para la mayoría de las personas el país suele ser relacionado con la Guerra Irán-Irak que duró 8 años. Esto hace que 30 años después algunas personas sigan haciéndose preguntas sobre si existe guerra allí, si es un país terrorista o que quién visita Irán y para qué.

Siendo mi dieciochoavo país en el mundo, me gustaría compartir mi experiencia y aportar algunas recomendaciones por si decidís viajar a Irán.

Pre-viaje

Planificamos visitar Irán con bastantes meses de antelación, ya que ante la escasez de información en Internet, podríamos tener el tiempo necesario para prepararlo.

Cuando mi entorno de amigos y familiares conocieron la noticia, en muchos casos escuché preguntas tales como ¿Irán? ¿Ahí no están en guerra? ¿Por qué Irán? ¿Te has vuelto loco? ¿Has visto las noticias?

En algún momento piensas, ¿Tendré que repensar en esta decisión? ¿Debería no visitar Irán?

Interiormente te haces muchas preguntas teniendo en cuenta las noticias que ves en la televisión, actualmente con las sanciones económicas, por ejemplo. Prácticamente nadie de tu entorno ha visitado nunca Irán ni pretende hacerlo.

Tras comprar los vuelos a través de Turkish Airlines para visitar el país durante 10 días, empezamos a documentarnos sobre las principales ciudades a visitar, qué ver en cada una de ellas y otros datos de interés a cerca del país.

Empecé también a leer cada vez más noticias a través de las redes sociales y nuevamente surgían las incertidumbres y preguntas de ¿Y si pasa algo? ¿Es realmente seguro viajar por Irán?

Ahora bien, cuando ya teníamos una primera planificación de nuestro tour por el país, empecé a contactar con iraníes a través de la aplicación Couchsurfing. Pensé que como íbamos a visitar el país totalmente por nuestra cuenta podría ser una oportunidad muy interesante mezclarnos y compartir experiencias con gente local.

Después de hablar con varios iraníes, conseguimos alojamiento en las ciudades de Teherán, Kashan, Isfahán y Shiraz. Desde el primer momento se mostraron muy hospitalarios a proporcionar la información necesaria y de interés para nuestra visita.

El siguiente paso era la gestión del visado y el resto de documentación. Mientras estábamos una tarde en un bar de Madrid donde el dueño es iraní, conseguimos el contacto de otra persona iraní que podría ayudarnos con los trámites requeridos.

Tras contactar con esta persona, recibí la llamada de Fariba desde la agencia Oriente Viajes. Muy amablemente nos proporcionó el detalle de todo lo que necesitábamos.

Visado

La tramitación del visado se establece en dos fases. Para cumplimentar la primera de ellas necesitas enviarles por e-mail lo siguiente.

  • La primera página de cada pasaporte escaneado a color.
  • Una foto de carné con el fondo blanco escaneada a color.
  • Cumplimentar el formulario que te envían mediante un adjunto.

Con dicha documentación, la agencia ya puede gestionar la tramitación de tu documento de autorización para presentarlo en la Embajada de Irán en Madrid junto a tu pasaporte. El importe del proceso de tramitación es de 50 EUR por persona.

A los pocos días, nos proporcionaros nuestros certificados con el número de referencia para presentarlo en la Embajada de Irán junto a:

  • Pasaportes originales – Validez mínima de 6 meses.
  • Una foto de carné en color.
  • La solicitud del visado cumplimentada a mano y firmada – La agencia la proporciona o también podéis descargarla aquí
  • Copia de la póliza de un seguro de viaje con cobertura en Irán. Nosotros contratamos un módulo básico, pero bastante completo a través IATI Seguros por un importe de 33 EUR por persona.

El precio por la tramitación del visado turístico es de 50 EUR por persona a pagar en la propia Embajada de Irán. No necesitas cita previa para ir, si no tener en cuenta que el horario de atención es de lunes a viernes de 09:30 a 12:30 aproximadamente. El periodo de la tramitación es de una semana.

Mapa Tour

Llegada a Irán

Llegamos al aeropuerto de Imam Khomeini, el que está más retirado de la capital, Teherán.

Tras pasar los controles de pasaporte y validación de visados, acudimos directamente a una oficina de Exchange en el propio aeropuerto. Allí también encontraréis iraníes que tratan de cambiarte el dinero enseñándote unas tablas de cambio entre divisas. Personalmente no lo aconsejo, por lo que recomiendo cambiarlo directamente en una oficina.

El Rial es la moneda oficial de Irán, aunque el Tomán sigue siendo una moneda de cuenta para denominar cantidades de dinero. Normalmente los precios están marcados en tomanes (1.000 tomanes = 10.000 riales).

El siguiente paso fue comprar una tarjeta SIM iraní MCI con un total de 4GB para navegar por internet por un valor económico de no más de 3 EUR. Recordad que en Irán el acceso a la mayoría de las plataformas que utilizamos está censurado (Facebook, Spotify, YouTube…) Instagram y WhatsApp sí están disponibles, aunque la velocidad de las redes WiFi por lo general no es muy rápida. Definitivamente aconsejo utilizar una tarjeta iraní durante tu viaje.

Como el aeropuerto de Imam Khomeini se encontraba algo retirado de Teherán, optamos por instalar la aplicación Snapp, muy similar a Uber.

Es imprescindible tener una tarjeta SIM iraní para descargar y utilizar la aplicación. El uso es muy intuitivo, seleccionas la ubicación a donde tienes que ir y enseguida tendrás disponible un conductor. De esta forma también evitaréis variaciones o regateos de precio, así como una posible falta de entendimiento por cuestiones de idioma con el conductor.

Teherán

Teherán capital de la República Islámica de Irán situada al norte del país al pie de los Montes Alborz con cerca de 9 millones de habitantes hace que sea una de las ciudades más importantes del mundo islámico.

Llegamos a nuestro destino donde nos esperaba la encantadora Arefe con un desayuno y té iraní. Decidimos descansar un par de horas ya que el viaje había sido largo.

Nuestro recorrido por Teherán empezó con la visita de Torre Milad, siendo la torre más alta de Irán. Se ubica en el noroeste de la capital y mide 435 metros desde su base hasta la antena. El precio para visitar la torre es de 350k riales. Merece la pena visitarla, ya que tiene unas vistas increíbles de la enorme ciudad, a pesar de que la contaminación no deja ver con demasiada claridad las montañas que rodean la capital. En la parte superior podéis visitar un pequeño museo incluido en el precio de la entrada. También cuenta con un restaurante, pero en este caso no lo visitamos.

Desde Torre Milad nos desplazamos en taxi hasta el Grand Bazaar. Su longitud de más de 10 kilómetros se distribuye por corredores cada uno especializado en diferentes tipos de productos. Cuenta con varias entradas, siendo Sabze-Meydan la entrada principal.

Escapando de la caótica capital, por la noche decidimos visitar Darband, un encantador barrio dentro del área metropolitana de Teherán. El lugar se encuentra en medio de la naturaleza y es una visita obligatoria. No te arrepentirás de pasear entre sus caminos con árboles y pequeñas cascadas de agua que proviene de las montañas. Puedes escuchar el sonido del agua y respirar el aire puro mientras degustas una típica cena iraní sentado en las alfombras persas que componen sus hermosos restaurantes. Allí mismo tenéis lugares que recomiendo para probar el té iraní mientras fumáis una shisha.

Nuevamente dentro de la capital, visitamos la Torre Azadi que es el monumento más representativo de la ciudad de Teherán. Se trata de un emblema de la modernización del país haciendo homenaje a la libertad y dentro de la misma existe un pequeño museo y un mirador. En la explanada se haya una moderna fuente que por la noche tiene una iluminación espectacular.

Kashan

En la terminal de autobuses de Teherán compramos un billete directo a nuestro siguiente destino, Kashan.

Kashan es una ciudad perteneciente a la provincia de Isfahán ubicada a 244 kilómetros de la capital, Teherán.

El trayecto en autobús es muy agradable, ya que la mayoría de los autobuses en Irán son clase VIP. Son vehículos muy nuevos, con asientos muy cómodos que tienen respaldos reclinables y un reposa piernas. En todos los autobuses te darán una caja con snacks para degustar durante el viaje.

Mientras estás en el autobús es cuando empiezas a creerte que ya estás recorriendo el país persa.

Llegamos a Kashan y cogimos un taxi hasta el restaurante de la familia de Alí donde también se encontraba la siguiente casa donde nos alojaríamos.

Tras una cálida bienvenida con un té iraní, Alí nos proporcionó algunas recomendaciones para visitar la ciudad.

Nuestro recorrido por la tranquila Kashan empezó por adquirir un ticket combinado para visitar las casas tradicionales de Abbasi, Tabatabaei y el Hammam del Sultán Amir Ahmad por un precio de 25k tomanes – 7 EUR.

Las casas tradicionales fueron construidas en el siglo XVIII mientras que el Hammam data del siglo XVI.

Casa Tradicional Tabatabaei
Casa Tradicional Abbasi

Las cúpulas del techo del Hammam del Sultán Amir Ahmad llaman la atención y también es un lugar de interés para hacer algunas fotos. A través de las cúpulas con cristales verdosos entra el sol en el interior del Hammam. Así mismo servía como método de ventilación para airear los vapores generados en su interior.

Por la tarde decidimos adentrarnos en el Bazaar de Kashan para hacer algunas compras de productos típicos de Irán y descansar en el llamativo y conocido Caravanserai Khan Amin al-Dowleh Timche dentro del mismo Bazaar.

Al finalizar la tarde nos reunimos con Kimia y Alí para visitar un taller de cerámica tradicional a base de arcilla, localizado en la casa de una familia iraní. Allí nos permitieron practicar con la creación de piezas utilizando una rueda de alfarería. Después de recibir una completa explicación a cerca de la cerámica tradicional de Kashan pudimos comprar algún ejemplar a precios muy razonables.

Para el día siguiente contratamos un tour para 2 personas por un importe de 15 EUR a través de Sabz Pooshan Travel Agency. El tour incluía el Jardín de Fin, Abyaneh, Natanz y finalmente el desplazamiento hasta la ciudad de Isfahán, el que sería nuestro tercer lugar de alojamiento en Irán.

Jardín de Fin es un agradable jardín persa ubicado en las inmediaciones de Kashan. El coste de la visita es de 200k. Cuenta con un lugar donde puedes sentarte en sus alfombras y tomar un desayuno iraní a base de té y pan tradicional acompañado de queso y tomate.

Abyaneh

La siguiente parada tendría lugar en Abyaneh, siendo uno de los pueblos más antiguos de Irán y a su vez un sitio arqueológico que está ubicado en el distrito central de Natanz, perteneciente a la provincia de Isfahán.

El precio para acceder a este encantador entorno rural es de 100K riales. Abyaneh mantiene una serie de ceremonias y fiestas tradicionales. La vestimenta típica de la mujer es una bufanda larga blanca que cubre los hombros y el pecho e incorpora un patrón colorido, así como una falda hasta debajo de las rodillas. La vestimenta tradicional de Abyaneh se ha conservado hasta la actualidad.

Natanz

La ciudad de Natanz se ubica a 70 kilómetros al sureste de Kashan, perteneciente a la provincia de Isfahán. Natanz es popularmente conocida por la cercana instalación de energía nuclear ubicada a 30 kilómetros de la ciudad, así como por sus trabajos artesanos de cerámica.

En Natanz visitamos la mezquita de Sheikh Abdolsamad no muy conocida ya que Natanz no es un lugar demasiado turístico. La visita merece la pena, al menos realizar un recorrido por su exterior. Cuenta con una enorme puerta en color turquesa, acompañada de azulejos que recogen caligrafía islámica. Es una mezquita diferente a las que puedes encontrar en otras ciudades del país persa.

Mezquita Sheikh Abdolsamad

A escasos metros de la mezquita se hallan unos restos arqueológicos y que merece la pena detenerse unos minutos en este punto para observar los restos y realizar algunas fotografías.

Como mencioné, Natanz es una ciudad popular por su artesanía con la cerámica. Allí visitamos el taller de cerámica tradicional de Abbas Ebadi donde puedes comprar una variedad trabajos de este maestro a precios económicos.

Nuestra siguiente parada y destino dormitorio sería Isfahán.

Isfahán

Es la capital de la provincia de Isfahán y la tercera ciudad más gran del país. Nuestro conductor nos dejó en este lugar, tal y como habíamos acordado con Sabz Pooshan Travel Agency.

Llegamos a la casa de Reza, que vivía junto a su familia y nos brindaron una cálida bienvenida en su amplio y cómodo apartamento. Reza nos proporcionó algunas referencias de los lugares más emblemáticos para visitar en Isfahán.

Ya casi adentrándose la noche visitamos la Plaza de Naqsh-e Yahán, también conocida como Plaza Real o Plaza del Imán Jomeini. Es la plaza más grande de Irán y también una de las más importantes del mundo.

Quedamos impresionados con las dimensiones y los detalles adyacentes a la puerta de la Gran Mezquita de Isfahán. Decidimos reservar la visita de su interior para el día siguiente por la mañana.

Continuamos nuestro paseo por el Bazaar de Isfahán, ubicado una calle de dos kilómetros abovedada y que une la ciudad vieja con la nueva. Es uno de los bazares más antiguos de Oriente Medio y del mundo.

Aunque al día siguiente volveríamos al Bazaar de Isfahán para realizar algunas compras, esa misma noche ya visitamos tiendas y compramos algunos souvenirs.

Por la mañana decidimos volver a la Plaza de Naqsh-e Yahán para visitarla detenidamente.

Empezamos visitando el Palacio de Alí Qapu por un precio de 200k riales, pudiendo coger también un audio-guía en inglés, español, persa, árabe o francés. El Palacio de Alí Qapu cuenta con 5 plantas y una gran terraza con muy buenas vistas de toda la Plaza de Naqsh-e Yahán junto a la Gran Mezquita de Isfahán y la Mezquita del Jeque Lotf Allah

La siguiente visita sería a la Mezquita del Jeque Lotf Allah o el oratorio del Shah. Está situada en la parte este de la Plaza de Naqsh-e Yahán y se trata de una de las mejores obras de la cultura iraní. Se puede visitar su impactante interior para ver con tus propios ojos una verdadera obra de arte. El precio de la entrada es de 200k riales, como la mayoría de otros lugares turísticos en Isfahán y generalmente en todo el país.

Aunque su exterior es una auténtica joya, salimos aún más impresionados tras ver el interior. Después nos dirigimos a la Gran Mezquita de Isfahán en la misma Plaza de Naqsh-e Yahán. Se puede visitar su interior siempre y cuando no coincida con las horas de oración. El precio es también de 200k riales.

Primeramente, te quedarás paralizado al mirar la construcción de la gran puerta principal. Su interior cuenta hermosas bóvedas que conectan el camino con un gran patio desde donde puedes ver cada uno de los detalles de la magnífica arquitectura persa-islámica de esta maravilla del mundo.

Definitivamente nuestro tour por el país persa nos estaba dejando cada vez más encantados e impresionados. Decidimos acercarnos hasta el Puente Khaju, siendo un puente urbano de arcos múltiples construido en dos niveles. Lástima que en el momento de nuestro viaje el río estuviese completamente seco.

Desde el Puente Khaju iniciamos un paseo hasta el siguiente puente Si-o-se Pol que en persa significa puente de los treinta y tres arcos.

Cuando empieza a atardecer el puente Si-o-se Pol se ilumina por completo y es muy habitual encontrar a jóvenes locales tocando algunos instrumentos, lo que hace que sea un momento realmente mágico y muy recomendable para finalizar el día en Isfahán.

Nuestro siguiente destino era la ciudad de Shiraz y aunque inicialmente habíamos previsto desplazarnos a primera hora de la mañana, sobre la marcha decidimos aprovechar el tiempo viajando durante la noche.

Teniendo en cuenta que Shiraz se ubica a prácticamente 500 kilómetros de Isfahán viajar durante la noche era una buena opción. Como mencioné anteriormente, los autobuses en Irán son clase VIP y sus precios son muy económicos.

Shiraz

Es una ciudad localizada en el suroeste del país, capital de la provincia de Fars. Shiraz fue capital de Persia durante la dinastía Zand, que gobernó el sur y el centro del país. Se la conoce como la ciudad de la poesía, el vino, las rosas y las luciérnagas.

Tras 6 horas de viaje en autobús llegamos a la terminal de autobuses de Shiraz donde cogimos un taxi hasta nuestro próximo alojamiento, la casa de Forough y su familia.

Decidimos descansar unas horas antes de emprender una excursión y explorar el pueblo de Qalat. Forough había reservado un taxi con capacidad para 7 personas – en su casa también estaban otros viajeros –

Qalat es un pequeño entorno rural situado en una zona montañosa en medio de la naturaleza. No es lugar turístico, por lo que podrás disfrutar de su tranquilidad y ver las costumbres de su población local.

Realizamos un recorrido por sus bosques y cuando volvimos a bajar a la aldea de Qalat, estuvimos en la casa-museo de Ramin Baghi quién tocó diferentes instrumentos para nosotros y nos invitó a un rico té iraní.

Por la tarde fuimos al centro histórico de Shiraz y en primer lugar visitamos Vakil Bath, también llamado Vakil Hamman. Se trata de un antiguo baño público convertido en un interesante museo que cuenta con múltiples estatuas de cera. Las estatuas son tan reales que te harán adentrarte por completo en la vida persa, entender sus costumbres y sus ceremonias.

La siguiente visita tuvo lugar en la Mezquita Vakil. Construida entre 1751 y 1773, durante la dinastía Zand; sin embargo, fue restaurada en el siglo XIX durante la dinastía Qajar. El precio de la entrada de ambas maravillas Vakil es de 200k riales por persona.

Después visitamos el Bazaar Vakil donde puedes encontrar una infinidad de productos iraníes a precios económicos. Si os gustan las especias, no dejéis de comprarlas.

Antes del atardecer, Forough nos llevó a probar el típico helado iraní a base de noodles y zumo de limón. ¡Sí, noodles! A pesar de la extraña combinación, el sabor es bueno. ¡No dejéis de probarlo!

Otra visita recomendada es el Jardín de Eram que podría traducirse como el jardín del paraíso. Merece la pena adentrarse en este jardín persa y pasear por sus avenidas donde se hayan cipreses y rosales entre fuentes y estanques.

El día siguiente era viernes, día festivo en el mundo islámico. Nos levantamos muy temprano para poder visitar a primera hora la Mezquita Nasir-ol-Molk en Shiraz, también conocida como la Mezquita Rosa. El precio de la entrada fue de 200k riales por persona, como la mayor parte de los lugares turísticos y culturales del país.

Es recomendable visitarla a primera hora del día no sólo para evitar aglomeraciones, si no para poder hacer fotos con mucho encanto. El sol traspasa las vidrieras que tienen diferentes tonalidades de color rosa reflejando la geometría de las vidrieras en las paredes de la propia mezquita. ¡Es realmente impresionante!

En el patio de la Mezquita Nasir-ol-Molk se encuentra un estanque donde se refleja la foto de los minaretes y arcos de esta maravillosa arquitectura.

Como habíamos madrugado mucho para visitar la Mezquita Nasir-ol-Molk, no habíamos tenido tiempo para desayunar, por lo que Forough nos llevó a tomar un delicioso desayuno iraní en una de las casas tradicionales de la ciudad.

Posteriormente nos dirigimos a la tradicional e histórica Qavam House un lugar que también es conocido como Jardín Qavam o Narenjestan, debido a la abundancia de naranjos en su hermoso jardín. La casa Qavam es un museo abierto al público y que tan solo por la decoración de su interior, es una visita obligada. Cuenta con un elegante arte a base de estuco, pinturas tradiciones, trabajos de espejo, talla de piedra y madera.

Y el siguiente turno de visita fue para el Shah Cheragh lugar sagrado y que podría ser considerado como una especie de Meca para los chiítas de Irán.

Es un monumento funerario y una mezquita que alberga la tumba de los hermanos Ahmad y Muhammad, hijos de Mūsā al-Kādhim y hermanos de ‘Alī ar-Ridhā. Los dos se refugiaron en la ciudad durante la persecución abasí de los musulmanes chiítas.

Por motivos de seguridad tienes que dejar tu mochila, bolso o cámara de fotos en una consigna gratuita. Puedes entrar con tu teléfono móvil, aunque te harán encenderlo para comprobar que se trata realmente de un teléfono en funcionamiento.

Además de seguir y de respetar el código islámico de vestimenta que se exige en Irán, a las mujeres se les entregará una especie de chador, no necesariamente de color negro para que se cubran de cabeza a pies.

Las fotos con el teléfono móvil están totalmente permitidas y la entrada a este lugar sagrado incluye un guía que te explicará con todo detalle la historia del lugar en tu propio idioma.

Se puede visitar el interior de la mezquita, teniendo en cuenta que existen salas de rezo exclusivas para hombres y salas de rezo exclusivas para mujeres. Aprenderás cosas muy interesantes a cerca de las prácticas del islam. También puedes visitar sus mausoleos donde encontrarás a los iraníes en sus momentos de rezo y adoración.

El Shah Cheragh cuenta con un enorme patio o también podría llamarse explanada donde tienes múltiples fuentes de agua potable y fresca. Allí mismo encontrarás vasos desechables.

Ya era el medio día y cogimos un taxi para dirigirnos a Naqsh-e Rostam que se ubica a 12 kilómetros de Persépolis. Naqsh-e Rostam es una necrópolis que contiene una serie de relieves tallados en roca, en el acantilado y son tanto de la época aqueménida como de la sasánida.

Naqsh-e Rostam es una pared rocosa que tiene talladas cuatro tumbas reales aqueménidas rupestres, cruciformes y con bajorrelieves. Aunque no existe ninguna inscripción que permita identificarlas con certeza, según las inscripciones que presenta, una de ellas, sería la tumba de Darío I y las otras tres, a ambos lados de la de Darío I, serían las de Jerjes I, Artajerjes I y Darío II.

En la montaña de detrás de Persépolis hay otras dos tumbas que pertenecen a Artajerjes II y Artajerjes III, además de una tumba inacabada que podría ser la de Arsés, o más seguramente de Darío III, el último rey de la dinastía aqueménida, que fue derrocado por Alejandro Magno.

En el mismo taxi nos dirigimos a Persépolis que, literalmente y como su proprio nombre indica es la Ciudad Persa ubicada a 70 kilómetros de Shiraz. Se edificó en el año 521 a.c por orden de Darío I.

Visitamos detenidamente esta joya arqueológica y Forough nos proporcionó muy buenas explicaciones a cerca de la historia de este lugar que es patrimonio de la humanidad desde el año 1979.

El gobierno iraní continua la ininterrumpida labor de conservación y estudio de la Ciudad Persa, Persépolis.

Después de esta visita volvimos a Shiraz, que sería nuestra última noche con Forough. Al día siguiente volaríamos a Teherán en un vuelo interno. La compra del vuelo la gestionamos directamente a través de Oriente Viajes mientras gestionábamos el proceso del visado. Pagamos un precio de 75 EUR por persona y volvamos a través de la compañía Mahan Air durante 1 hora y media recorriendo una distancia de casi 700 kilómetros si consideramos una línea recta.

Llegamos a Teherán y aprovechamos las horas que teníamos antes de nuestro vuelo a Madrid para visitar otras áreas cercanas al centro de la ciudad.

Recomendaciones Generales y Datos de Interés

Gastronomía iraní o persa

No es precisamente una gastronomía que ofrezca una amplia cantidad de opciones como puede ser la cocina mediterránea, la turca o la árabe. No obstante, si te gusta el mestizaje de sabores y olores, será una buena opción para tu paladar.

Por norma general los iraníes comen el kebab persa, que es sin más un pincho con trozos de carne especiada que puede ser cordero o pollo. Siempre lo acompañan de arroz, normalmente preparado con azafrán y berberis. Así mismo este plato típico suele incorporar algunas verduras y ensalada.

Aunque yo soy vegetariano, he de decir que no he tenido ningún inconveniente a la hora de comer en Irán. Encontraréis opciones a base de verduras, ensaladas, sopas, legumbres y otras recetas típicas exentas de carnes y de pescados.

En algunas zonas más rurales quizás sí tengáis la limitación de conformaros con algo de arroz, pan iraní y la bebida a base de yogur que se denomina Doogh en la República Islámica de Irán.

Irán cuenta con una amplia variedad de zumos naturales a base de frutas. La granada es uno de los alimentos más consumido por los persas. Os recomiendo notablemente probar un zumo recién hecho de granada.

De igual modo también podréis encontrar una amplia variedad de dulces típicos iraníes, casi siempre con el pistacho como ingrediente estrella.

Posiblemente ya sepáis que los pistachos en Irán son muy populares y que los que compramos en Europa provienen de Oriente Medio, principalmente de Irán. Recomiendo probarlos y por supuesto comprarlos, ya que merece mucho la pena comerte unos pistachos cosechados y recogidos en el año actual – La mayoría de los que consumimos en Europa parten de cosechas de años anteriores –

Código de vestimenta

La República Islámica de Irán exige un código de vestimenta que has de respetar. Las mujeres tendrán que cubrir su cabeza con un hiyab pudiendo ser bajo un estilo informal. Es decir, no necesitarás estar cubierta de pies a cabeza, ni utilizar un chador. Antes de bajar del avión necesitarás ponerte el hiyab, el cual deberá de cubrir completamente tu nuca y el cuello. Muchas mujeres iraníes dejan mostrar la parte frontal de su cabellera, mientras que el pañuelo sólo les tapa una parte de la cabeza. Es recomendable utilizar prendas no demasiado ajustadas, camisetas que cubran al menos media manga y con un largo que llegue hasta la cadera. El pantalón vaquero y otros similares son totalmente aceptable.

Los hombres pueden vestir como en occidente, a excepción de utilizar pantalones cortos, camisetas de tirantes o prendas muy extremas que pudieran ofender a alguien.

Por lo general la población iraní suele arreglarse bastante y posiblemente te llame la atención la elegancia de algunas personas.

Relacionarse con los iraníes

Antes de pensar en esta opción, lo harán ellos nada más verte. Son personas extremadamente amables y abiertas de mente. Te sorprenderás gratamente por su hospitalidad y su constante atención por ayudarte bajo ningún interés económico. Siempre te preguntarán ¿Qué te parece Irán? ¿Qué se dice sobre Irán en tú país? ¿Qué sale en las noticias? – Después del viaje, puedo decir que algo totalmente diferente a lo que sale en las noticias y un país que sin duda recomiendo visitar.

En cuanto al idioma, podréis comunicaros casi perfectamente en inglés con ellos en el caso de que no habléis farsi. Al menos la gran parte de la población más joven habla bien el inglés e incluso en los bazares os encontraréis con muchos hombres que hablan muy bien el español y otras lenguas tales como el francés, italiano, portugués o alemán. El árabe es también una lengua bastante extendida en el país, aunque principalmente mantenga un vínculo arraigado al Corán y por lo tanto al islam.

Otros

Redes Sociales: Funciona Instagram básicamente ya que el acceso a otras plataformas está censurado. No obstante, bastará con instalar una VPN gratuita en vuestro teléfono y podréis acceder a ellas.

Cobertura Móvil: Por lo general no es demasiado buena, pero al menos en las ciudades grandes no tendréis ningún problema de enviar y recibir mensajes vía WhatsApp, llamadas…

Salúdales con la palabra Salam a secas, y dales las gracias con Merci (como en francés) o Mamnun (en persa)