Mar Muerto

Como todos sabréis, se trata de un lago salado ubicado entre Jordania, Palestina e Israel. Aproximadamente tiene unos 80 kilómetros de largo y un ancho de unos 16 kilómetros.

Las aguas del Mar Muerto se componen de múltiples minerales. El alto contenido de salinidad del lago, hace que tu cuerpo flote por completo cuando te sumerges en el agua.

En las orillas del Mar Muerto encontraréis unos pilones donde hay una especie de barro de color negro y que recomiendo os apliquéis en en el cuerpo y en la cara antes de daros un baño. Después del baño tendréis una piel muy suave y habréis eliminado muchas impurezas de la piel.

Se recomienda tomar un baño de unos 15 minutos y tenéis que tener mucho cuidado de no dejar entrar ni una gota de agua en los ojos. De ser así, lávate inmediatamente los ojos con agua mineral. Allí tenéis duchas de agua dulce para eliminar el exceso de sal de vuestro cuerpo.

Dentro de nuestro tour también teníamos incluido el acceso al Dead Sea Spa Resort, donde pudimos disfrutar de las piscinas después de flotar en el Mar Muerto y antes de emprender nuestro viaje a Petra.

Monte Nebo

Se trata de un pico de 817 metros ubicado en las cercanías del Mar Muerto, siendo un lugar sagrado donde según cuenta la Biblia, el profeta Moisés divisó la Tierra Prometida antes de morir.

Vistas de la Tierra Prometida

El Monte Nebo tiene vistas de la cuenca próxima al Mar Muerto y los Territorios Palestinos. Podréis encontrar una enorme piedra de forma circular “The Abu Baab” que significa la puerta del padre en árabe. Existen diferentes teorías sobre su origen, pero la mayoría de ellas apuntan a que se trata de una piedra muy similar a la que rodaba por el sepulcro de Jesucristo.

The Abu Baab
Piedra en memoria de Moisés

Allí mismo podéis visitar la Basílica Bizantina de Moisés, lugar donde se dice que está enterrado el profeta. En su interior podéis contemplar los mosaicos que todavía se conservan en muy buen estado.

Basílica Bizantina de Moisés

Frente al santuario podéis encontrar el monumento de la serpiente de bronce, que representa simboliza la serpiente que llevó a Moisés por el desierto y la propia cruz en la que Jesús fue crucificado.

Monumento de la serpiente de bronce

El siguiente destino fue el Mar Muerto, muy próximo al Monte Nebo.